Descripción
El estudio de la presencia y actividades de los extranjeros en la península Ibérica, así como su estancia en los distintos reinos que se conformaron en ella, ha conocido notables progresos, pese a que su residencia no siempre fue bien vista ni comprendida por muchos de nuestros antepasados. La obra se divide en dos volúmenes bien diferenciados. En el primero, se ofrece un panorama de las fuentes documentales y bibliográficas disponibles para el análisis de la presencia extranjera en Castilla durante los siglos finales de la Edad Media; se analizan las dificultades que presenta el estudio de las comunidades foráneas, se intenta explicar qué entendemos por extranjero y se muestran los problemas que puede encontrar el historiador para conocer el número y evolución de los que decidieron emigrar a Castilla