Descripción
Después de La gata que inventó los tejados y La voracidad de los cuerpos frágiles, Blanca Sarasa regresa con una obra que confirma su voz como una de las más singulares y necesarias de la poesía contemporánea. Sus versos, íntimos, y desgarrados, recorren la memoria, el amor y la pérdida con una voz que no teme mostrar sus sentimientos. Es un libro escrito desde la intemperie, allí donde el dolor no se disfraza y la belleza se atreve a vivir en los márgenes. Cada verso se abre como una grieta luminosa, como un recordatorio de que incluso lo roto puede cantar.
«Soy un espejo que no recuerda su reflejo,
una biblioteca sin lector,
un reloj que gira hacia dentro»
Este libro se adentra en los pliegues más hondos de la experiencia humana, con un lenguaje que oscila entre la ternura y la rebeldía.
«No sé si es amor o ceniza,